MIS OPINIONES

viernes, 10 de junio de 2011

“Guía práctica para ser un obsecuente exitoso”

Con el sano afán de generar una salida laboral a todos aquellos cuyas capacidades personales no se lo permiten, he decidido acercarles esta mini guía de comportamiento. Espero que les sea útil.

  • Encuentre al inepto con poder: de aquí en más, lo llamaremos Dr. I (por inepto). Es fácil de reconocer. Ocupa un cargo para el que no tiene capacidad, tiene contactos (sólo así pudo llegar) y, sistemáticamente, busca gente como Ud.: el eterno e imprescindible obsecuente!!! 

  • Ubíquese cerca y hágase notar: muéstrese adulador al extremo, halague las decisiones del Dr. I y refuerce sus acciones sin importar lo ridículas que sean. No ahorre palabras elogiosas acerca de su aspecto personal, su simpatía y su inteligencia. Recuerde que nada de esto,  necesariamente, debe ser real (y lo más probable es que no lo sea).

  • Aleje cualquier posible competencia: recuerde que toda persona que se acerca al Dr. Ipuede debilitar su posición. Identifíquelos: dé rienda suelta a su natural paranoia y no lo permita! Manifieste su desacuerdo con cada sugerencia que esta persona realice y hágale notar al Dr. I cómo estas sugerencias pueden perjudicarlo. No importa que esto sea real. Lo importante es que le demuestre que sólo Ud. le será incondicional. 

  • Recuerde criticar al Dr. I a sus espaldas: esto le permitirá saber qué opina cada persona de su entorno y, de esta manera, alejar a los potenciales contrincantes. Siempre que esté por realizar una crítica, recuerde comenzarla con la frase “A mí no me gusta generar rumores pero…” y acto seguido despáchese con cuanto rumor real o inventado pueda esparcir. Grabe en su memoria los comentarios despectivos de los demás. Los suyos, obviamente, olvídelos!

  • Nunca opine primero: espere a ver qué opina el Dr. I y siempre apoye sus decisiones, sobre todo si alguna otra persona opina de manera diferente. Recuerde que, de esta manera, le demuestra que Ud. es incondicional y refuerza su propio lugar como obsecuente principal.

  • Monopolice la información: algunas personas opinan que compartir la información ayuda a mejorar el desempeño de cualquier organización. Esto no aplica a Ud. ó al Dr. I. No comparta de manera voluntaria la información y, si debe hacerlo, recuerde  la receta de la abuela: guarde siempre un ingrediente para que “la torta” no le salga bien a otros. No olvide que ambos apuntan a perpetuarse en sus cargos, no a ser eficientes. Nota: no hace falta tener información para ocultar. Alcanza con que la gente crea que Ud. la tiene.

  • Enemiste a sus pares: nada mejor que las peleas entre quienes le puedan hacer sombra. Dividir para reinar es la premisa. Una vez identificadas 2 o más personas del entorno con buena relación laboral, acérquese a alguna de ellas y hágale notar cómo la otra le está “moviendo el piso”. Luego tome distancia y deléitese viendo el fruto de su tarea. Alternar el chisme entre las partes y ver como la rivalidad va in crescendo mejora el efecto deseado. Importante: genere interés y luego hágase rogar. Incluya frases como “Me parece terrible que te hagan esto…” y caras de “qué barbaridad” y de “no lo puedo creer”. Hablar por lo bajo y mirar de reojo a quienes están cerca es una buena manera de crear ambiente de confabulación y jugar al inocente mostrando su apoyo incondicional, es la mejor forma de mantenerse al margen de la tormenta que Ud. mismo genera. 

  • Nunca pregunte a quien sabe: en esto debo ser enfático ya que cualquier desviación puede ponerlo en una posición incómoda. El Dr. I debe estar convencido de que no hay otra persona en la organización que pueda dar respuesta a sus requerimientos. No importa si la respuesta la puede conseguir en 1 minuto preguntando a algún compañero de trabajo. Tómese su tiempo y ubique la respuesta por sus propios medios. Incluso si la respuesta demora y/o es errónea, es mejor que sea Ud. quien la consiguió. Nunca dé crédito a nadie. Si es posible aprópiese de las ideas ajenas. En su posición y dadas sus capacidades, es más fácil que conseguir ideas propias.

  • El éxito es propio y el fracaso, obviamente, ajeno: como dijimos en el punto anterior, hágase cargo de las ideas brillantes (con que sean buenas ideas, alcanza) pero si ve que el tema se orienta a un fracaso, cambie inmediatamente el rumbo y comience a encontrar culpables para quedar libre de toda sospecha. No se preocupe por la evidente falta de lógica, recuerde que quién evaluará la situación es el Dr. I y Ud. a esta altura debería conocer cómo piensa.
No olvide que su relación con el Dr. I es netamente simbiótica: él lo necesita para justificar su inoperancia y Ud. lo necesita porque sólo bajo su protección, no le darán una patada en el culo. Recuerde que, en organizaciones que son capaces de mantener a un Dr. I y a alguien como Ud., lo importante no es la eficiencia sino la permanencia!!!
Nota: cualquier semejanza con la realidad es pura… observación!

viernes, 15 de abril de 2011

Aníbal Fernández: "No inventamos las listas de adhesión, lo hizo Perón"


El jefe de Gabinete dijo que las colectoras permitirán 

"consolidar el modelo"; las nóminas se habilitaron hoy.


Conocida la reglamentación, el Gobierno no tardó en volver a defender las colectoras. Lo hizo a través del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, que aseguró que esas nóminas, a las que siempre llamó "listas de adhesión" permitirán "consolidar el modelo" de la presidenta Cristina Kirchner.

"A las listas de adhesión no lo inventamos nosotros, las inventó Perón", planteó el ministro coordinador en declaraciones a radio América. Reiteró así uno de los ejes de la defensa discursiva que el Gobierno viene exponiendo desde que trascendió que las colectoras quedarían habilitadas para las elecciones de octubre.
Enseguida, añadió: "El peronismo es un movimiento nacional conducido por la Presidenta. La oferta que hace a la ciudadanía es nacional. No somos una federación de partidos provinciales y municipales. Esa oferta nacional puede tener adhesiones. Juan Perón las ha tenido con Jorge Abelardo Ramos, que sacó más de 900.000 votos. No hay mucho por discutir".
En la misma línea, defendió que distintos candidatos "puedan adherir a la fórmula nacional porque de allí parte una gran definición de lo que se va a hacer a futuro". "Esto consolida las propuestas políticas que estamos llevando a la práctica y la sociedad está esperando que sigan esos cambios", completó.
También el ministro del Interior, Florencio Randazzo, defendió el mecanismo que quedó consagrado a través de la reglamentación conocida hoy. "No son ni espejos ni colectoras. Son listas de adhesión para categorías en las que determinado partido no lleve candidato, por ejemplo, a presidente de la Nación. No desvirtúa para nada la naturaleza de las primarias", argumentó en declaraciones a radio Continental.
El jefe de la cartera política aludió en particular a Martín Sabbatella, cuya candidatura a gobernador por una lista que funcionaría como colectora de la eventual candidatura de Cristina Kirchner. "¿Por qué no le va a permitir a un candidato, en este caso a gobernador, que se quiera adherir a un candidato a presidente que lo haga?", se preguntó. La postulación del diputado provoca particular malestar entre buena parte de los intendentes de la provincia de Buenos Aires y en el gobierno de Daniel Scioli.
La reglamentación. Con la publicación de tres decretos que reglamentan la ley de internas, el plan electoral de la Casa Rosada dio un paso fundamental. Quedó forzosamente habilitada la utilización de listas colectoras en todos los niveles para blindar así la eventual reelección de Cristina Kirchner.
De los tres decretos que se publicaron hoy en el Boletín Oficial, dos son reglamentarios de aspectos formales y uno vital en términos de comunicación electoral, ya que reglamentó de manera polémica los espacios y lugares que tendrán las fuerzas políticas en términos propagandísticos los últimos 30 días de campaña en los medios audiovisuales.
Sin embargo, el tema clave y de vital importancia rumbo a octubre se enmarca en la decisión de dar vía libre a las listas colectoras.
En el artículo 15, el decreto 443 establece que "en el acta de conformación de las alianzas pueden establecerse acuerdos de adhesiones de boletas de diferentes categorías para las elecciones generales, con otras agrupaciones políticas no integrantes de la alianza, siempre que las listas a adherir resulten ganadoras en sus respectivas elecciones primarias". Quedó oficializado así el "vacío legal" para permitir que fuerzas aliadas al kirchnerismo puedan presentar postulantes propios "colgados" de la boleta de la Presidenta.
En ese sentido, según adelantaron fuentes oficiales, la Casa Rosada alentará "listas de adhesión" en la mayoría de las provincias y municipios del país, y negociará mano a mano en el territorio las colectoras definitivas antes del 14 de junio, fecha límite para la presentación de las alianzas.
LOS TRES DECRETOS BAJO LA LUPA.
Se publicaron tres decretos. Dos reglamentan aspectos formales electorales y un tercero ordenará los espacios y lugares para la propaganda política en medios audiovisuales.
  • Las colectoras (Decreto 443/2011). La norma evita referirse a las listas colectoras. Alude, en cambio, a "acuerdos de adhesiones", lo que permite implementar las denominadas "listas de adhesión". La posibilidad de que se multipliquen candidatos locales alarma a los intendentes del PJ.
  • Boletas y fotos (Decreto 444/2011). Se reglamentó el uso de los lugares para las fotos en las boletas y la normativa de las impresiones. Se habilitarán colores. También se especifican los avales necesarios para validar una candidatura.
  • La propaganda (Decreto 445/2011). La norma cambia la lógica de la propaganda política. Se asignaron franjas horarias. El tiempo para cada partido se adjudicará, en parte, de acuerdo con los votos en las últimas elecciones. El resto se sorteará.

Fuente : lanacion.com

lunes, 11 de abril de 2011

ME PUSE EN MOVIMIENTO ...

Se puede vivir una larga vida, sin APRENDER NADA ... Se puede DURAR sobre la tierra , sin agregar ni cambiar una pincelada del paisaje ... se puede SIMPLEMENTE, no estar MUERTO , sin estar tampoco VIVO ... basta con no amar NUNCA, a NADA, a NADIE, es la única receta infalible para NO SUFRIR ...
Yo aposte en mi vida TODO LO CONTRARIO ... y hacia muchos años que definitivamente había dejado de importarme, si lo perdido era mas que lo ganado ... creía que estábamos a mano el mundo y yo , ahora que ninguno de los dos respetaba demasiado al otro . Pero un día descubrí que todavía podría hacer algo para estar COMPLETAMENTE VIVO, antes de estar DEFINITIVAMENTE MUERTO ... 
Entonces ... ME PUSE EN MOVIMIENTO ...!!! 


CABALLOS SALVAJES - HECTOR ALTERIO





miércoles, 30 de marzo de 2011

ACERCA DE LA INTERNA RADICAL

Hoy el Partido que abrace desde niña, se desangra en una interna que podriamos haber evitado, sin Union no hay radicalismo, sin radicalismo no hay DEMOCRACIA, y sin democracia no hay REPUBLICA ... creo que hoy mas que nunca debemos escuchar ... comprender ... y cumplir nuestro DEBER ... para eso vean este video


EL MILITANTE. Por José Pablo Feinman.



Por José Pablo Feinmann. 

Un militante es alguien que ha encontrado una verdad que lo trasciende. No es una verdad revelada. No es una verdad divina. No es, ni siquiera, una verdad permanente, segura, como un anclaje firme que otorga cimientos y sosiego a una vida entera. 
No corren buenos tiempos para los militantes. No corren buenos tiempos para nadie. Pero el militante no utiliza la "mala temporalidad" para "matar el tiempo". No se entrega. No es heroico, pero es quizás obstinado. Es frecuente que repita lo que empeñosamente le dicen. "Todo esto es un desastre, no tiene arreglo, marchamos hacia un nuevo fracaso, la historia nos juega en contra". Pero todo este tremendismo no tiene poder de apabullarlo. Repito: no es un héroe. Simplemente quiere vivir. Simplemente no se conforma con aceptar que otros han decidido ya su vida, su futuro, sus módicas ambiciones y su muerte. Pero sabe -lúcidamente lo sabe- que si acepta lo que quieren que acepte, ni morir se necesitará. Porque ya estará muerto. Alguien dijo alguna vez: "Vivamos de tal modo que nuestra muerte sea una injusticia". Una muerte -no dramaticemos por favor- es solamente un hecho más de nuestra vida, un hecho (esto sí) final, que patéticamente revela nuestros límites. Pero el militante sabe que tiene su vida. Y quizás, porque conoce los tiempos que corren, no se ha propuesto nada tan grandioso como la toma del Palacio de Invierno. 

Quizás, sencillamente, no busca la inmortalidad. Ha aceptado con calma, ha atravesado su correspondiente y dolorosa crisis cuando esa verdad se le reveló ("no sólo mueren los demás, también voy a morir yo, sobre todo yo, cosa increíble, y en ese momento, como y todos, voy a estar solo") pero tampoco esta revelación lo ha destruido. Al hacerlo, conscientemente o no, ha tirado por la borda íntegramente a Dostoyevsky. Todo ese tremendismo eslavo le es ajeno. "La única causa de la conciencia es la inacción." Si Dios no existe, todo está permitido". Stravrroguin, Kirillov, Iván Karamazov, militaban en otra causa. Blasfemaban todo el día contra la muerte y vivieron muertos. ¿Acaso podía ocurrir de otro modo? 

La militancia en la Argentina tuvo en el pasado una relación con la muerte hermanada con el existencialismo trágico, no sólo con Dostoyevsky sino especialmente con Nietzsche. Pero eso pasó y no estoy hablando de aquellos militantes, de los del ´73, tan fervientes, tan desmesurados, tan seguros de tener la historia como inclaudicable aliada. No, hablo de los de hoy. Y éstos de hoy saben que tienen que vivir. Y que aunque no vivirán una vida grandiosa (los tiempos no dan para tanto) harán lo necesario por estorbar un poco. Y si es posible -porque la política y la historia son, afortunadamente, improbables- harán también algo más. Militancia y Producción Uno de los lúcidos y obstinados proyectos del régimen militar-financiero en la argentina fue la aniquilación del aparato productivo. La desaparición de los centros de trabajo, de los precisos puntos nodales del circuito productivo que generaban la confluencia de la clase trabajadora, su organizatividad y su concientización, no podía ser sino fundamental para un régimen que requería desmovilización, la desconcientización y la marginación del pueblo argentino. La desnacionalización de la economía, o más exactamente el reemplazo del circuito productivo por el circuito financiero, no produce sólo un resultado, digamos estructural, materialmente verificable en la organización económica de la sociedad, produce también un resultado humano. Se destruye al hombre. Se lo destruye como ser social, solidario. Se lo trasnforma en un indivualista hosco, temeroso y agresivo. Se lo transforma en un marginado. Y donde aparece el marginado muere el militante. Se ha podido verificar en ciertos actos peronistas del cercano 17 de octubre. Los obreros que concurrieron en representación de sus gremios, nucleados por la mediación del trabajo organizado, fueron pocos. Los demás van sueltos. O evidencian la pobre organizatividad del marginado: colorida, bochinchera, agresiva, pero profundamente dispersa. Dispersa en sus consignas, confusa en sus adhesiones, teñidas de un folklore sobre el que se enanca el poder languideciente pero real de cierto peronismo. Un peronismo arcaico, marginal, ligado al matonaje y no a la lucha, que es también un resultado -un exacto resultado- del poder militar-financiero. La Argentina financiera generó un argentino que es la antítesis del militante. Llenó el país de "hombres libres", de "trabajadores libres", "individuales". Llenó el país de "cuentapropistas". Era la hora del "sálvese quien pueda". Apareció el "argentino taiwanés", el "argentino del plazo fijo", el "argentino de la bicicleta financiera". El argentino taiwanés (desdeñando a los sujetos) se sumergió en la idolatría de los objetos. Para el argentino del plazo fijo, un día no era un espacio temporal en el que podían aguardarlo mil experiencias hondamente humanas; un día se cotizaba en las pizarras financieras y valía tanto como un dólar marginal, no más, no menos. Este argentino tiene una mirada fija, casi no parpadea, no mira a sus costados, ignora a sus semejantes, su horizonte es sólo una pizarra en una financiera, allí se dibuja su destino cuantificable. Y el argentino de la bicicleta es el que pedalea solo, el que se entrega a los mil artilugios del engaño disfrazado de viveza. La destrucción del aparato productivo, además, arrojó a innumerables trabajadores a la marginación y la extrema pobreza. Y no existe ninguna dialéctica revolucionaria entre pobreza y conciencia de clase. (Atención: hablo aquí de "pobreza" en tanto marginación del circuito productivo). Los marginales poblaron las páginas policiales del amabilísimo periodístico. Aquí fueron confinados. Antes formaban comisiones internas, asistían a las asambleas de sus gremios, votaban sus conducciones. Ahora transitan oscuramente por los suburbios. Eran obreros, eran compañeros, hoy son seres desesperados arrojados a la delincuencia y el lumpenaje. 

En la Argentina, entonces, la activación del aparato productivo no es sólo necesaria por razones económicas, sino por razones humanas y políticas. Para que la solidaridad, el compañerismo y la militancia vuelvan a surgir entre nosotros, hay que crearles un lugar. Este lugar es el trabajo. Militancia y trascendencia. Un militante, por el contrario, cree en la solidaridad social. No es un "individuo" en el pobre sentido que del individuo tiene el liberalismo burgués. Nada tiene que ver con Hobbes. Lo ha superado. Sabe que su individualidad se realiza en el grupo. Su incorporación al trabajo, a la producción, a su grupo de pertenencia, a su clase social, lo incorpora a la solidaridad, al compañerismo, a la amistad sincera. Para decirlo claro: lo humaniza. Un militante es un ser en constante proceso de humanización. Su militancia lo hará mejor padre, mejor hombre de su mujer, mejor amigo de sus amigos. Sabe que habita este mundo para luchar junto a los demás, no para usarlos. El militante respeta el trabajo. No porque sea un sometido, sino, porque sabe que en el trabajo está su poder, su organizatividad y el sentido final de su militancia: la justicia social. Y también porque sabe que por fuera del trabajo, no sólo está la miseria económica, sino la otra: la social y la humana. La que hará de él un apartado, un egoísta, un resentido y hasta un delincuente. El militante, es necesario repetirlo, cree en una verdad que lo trasciende y da sentido a su vida. Esta verdad es su ideología, la ideología que comparte con sus compañeros y expresa su lucidez. La ideología que hace de él un sujeto y no un objeto de la historia. La ha amasado, a esta ideología, durante años, la ha padecido, la ha cuestionado, la ha asumido cotidianamente. Porque cotidianamente intentan quitársela, se la oscurecen y deforman desde las pantallas de la TV o desde las radios. Aparecen allí, frente a él, en su hogar, hombres cultivados, con buenos modales, racionales hasta el asombro y vértigo, implacables, que le dicen que no, que está equivocado, que todo está bien, o que todo está mal, pero que, en todo caso, nada está como él cree. ¿Cómo lucha contra toda esa insidiosa verborragia? Hablando con sus compañeros. Buscando la verdad donde está: en el grupo. Porque cuando los militantes son esto, militantes, y están unidos por sus intereses comunes, la verdad es una tenaz corriente eléctrica que los recorre y los une aniquilando el discurso del enemigo. Porque es cierto (según postula un diabólico axioma del pensamiento autoritario) que mil repeticiones hacen una verdad. Pero no es menos cierto que mil repeticiones pueden también aburrir, transformarse en un sonido apenas desagradable y persistente. En suma inaudible. El militante es un hombre que tiene una razón para vivir. Y más también. Cierta vez dijo Camus "Una razón para vivir es una razón para morir". El militante, en efecto, puede llegar a morir por su causa. Pero en Argentina -hoy, a esta altura de nuestra experiencia y de nuestro dolor- habrá que afirmar tenazmente que el momento más alto de realización de un militante es su vida (cualquiera de los infinitos actos en que su militancia lo ha comprometido) y no su muerte. Los peligros de la militancia 
La deshumanización acecha también al militante. Puede transformar su ideología en dogma, en obstinación y autoritarismo. Puede creerse más heroico. Puede confundir el desprecio por la vida con el coraje. Puede enajenarse en su lucha. Puede olvidar las pequeñas cosas en nombre de los grandes ideales. Puede olvidar que los grandes ideales se persiguen y se conquistan para posibilitar las pequeñas cosas. Puede llegar a considerarse sólo el eficaz cuadro de una organización. Y hasta puede llegar al extravío de exigir también eso de los demás. Puede llegar a realizar esta frase de Brecht: "Nosotros que nos unimos para luchar por la amistad entre los hombres, no supimos ser amigos". El viejo problema de los medios y los fines se agitan detrás de éstas ideas. Pero si la militancia ha de servir para humanizar al militante, los fines deberán estar presentes en todos los medios. Porque el militante está vivo hoy, y es hoy, en cada uno de los actos que realiza para conquistar una sociedad más justa, donde están enteramente en juego su humanización o su envilecimiento. 



Fuente: Revista Humor, N° 138, octubre de 1984.

jueves, 24 de marzo de 2011

A 35 años del golpe seguimos diciendo NUNCA MÁS!!!

Pertenezco a esa generación que si no hubiese sido por RAUL ALFONSIN no nos hubiéramos acercado a la vida política. 


Raul Alfonsin, es un referente del sistema democrático y un defensor de los derechos humanos, nos ha marcado con su trayectoria política, su honestidad, la austeridad, su sacrificio, su esfuerzo, y su responsabilidad, el camino del conocimiento,  de la verdad para establecer la condena ética de la sociedad , y por el rigor de la ley en el ejercicio de la justicia como piedra fundamental de la RECIÉN NACIDA democracia. 


Raul Alfonsin no opto por construir el futuro del país sobre la base de la claudicación moral que sin duda existiría si no hubiera anulado la Ley de Autoanmistia y después , a 3 días de asumir el gobierno firma los Decretos 157/83, que ordenaba el procesamiento de las cúpulas guerrilleras del E.R.P. ,Montoneros y de los comandantes de las primeras tres juntas militares y el decreto 158/83 que ordenaba la creación de la Comisión Nacional Sobre Desaparición de Personas (Co.Na.De.P), cuyo objetivo era documentar las violaciones a los derechos humanos, que estuvo integrada por un grupo de personalidades y presidida por el escritor Ernesto Sábato.

Por eso mi ETERNO HOMENAJE, por los 30.000 desaparecidos, por los bebes nacidos en cautiverio y apropiados por los milicos, por la vida, por la paz, por abrir las puertas de un país sumido en la represión y el dolor por la DEMOCRACIA.



Hoy renuevo las esperanzas, y estoy convencida que un País, sin divisiones es posible, que los Argentinos somos capaces de construir desde el Dialogo, desde la participación ... con un solo objetivo hacer flamear bien alto la BANDERA ARGENTINA ♥




Orden presidencial de procesar a las juntas militares

Decreto 158/83 - 13 DE DICIEMBRE DE 1983


Juicio Sumario ante el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas
Publicado en el Boletín Oficial el 15/12/83


Considerando:


Que la Junta Militar que usurpó el gobierno de la Nación el 24 de marzo de 1976 y los mandos orgánicos de las fuerzas armadas que se encontraban en funciones a esa fecha concibieron e instrumentaron un plan de
operaciones contra la actividad subversiva y terrorista, basado en métodos y procedimientos manifiestamente ilegales.

Que entre los añ os 1976 y 1979 aproximadamente, miles de personas fueron privadas ilegalmente de su libertad, torturadas y muertas como resultado de la aplicación de esos procedimientos de lucha inspirados en la totalitaria "doctrina de la seguridad nacional".

Que todos los habitantes del país, y especialmente, los cuadros subalternos de las fuerzas armadas, fueron
expuestos a una intensa y prolongada campaña de acción psicológica destinada a establecer la convicción de que "los agentes disolventes o de la subversión", difusa categoría comprensiva tanto de los verdaderos terroristas como de los meros disidentes y aún de aquellos que se limitaban a criticar los métodos empleados, merecían estar colocados fuera de la sociedad y aun privados de su condición humana, y reducidos por tanto a objetos carentes de protección jurídica.

Que, por otra parte, y en el marco de esa acción psicológica, se organizó la represión sobre la base de
procedimientos en los cuales, sin respeto por forma legal alguna, se privó de su libertad a personas que resultaron sospechosas a juicio de funcionarios no individualizados y sobre la base de esa mera sospecha, no obstante haber sido encontradas en actitud no violenta, fueron conducidos a lugares secretos de detención, sin conocerse con certeza su paradero ulterior, a pesar de lo cual cunde en la opinión pública la seria presunción de que muchos de ellos fueron privados de la vida sin forma alguna de juicio, y, además, de que durante el tiempo de esa detención muchos o casi todos los detenidos fueron víctimas de salvajes tormentos.

Que en numerosas manifestaciones los integrantes de los mandos superiores de las Fuerzas Armadas y de la Junta Militar que usurpó el Gobierno de la Nació n en la fecha antes indicada, han reconocido la responsabilidad que les cupo en los procedimientos descriptos, esas manifestaciones se han visto corroboradas por la explícita declaración contenida en el Acta de la Junta Militar del 28 de abril del año en curso, donde se declara que todas las operaciones fueron ejecutadas conforme a planes aprobados y supervisados por los mandos superiores orgánicos de las Fuerzas Armadas, y por la Junta Militar.

Que la existencia de planes de Órdenes hace a los miembros de la Junta Militar actuante en el período indicado, y a los mandos de las Fuerzas Armadas con capacidad decisoria, responsables en calidad de autores mediatos por los hechos delictivos ocurridos en el marco de los planes trazados y supervisados por las instancias superiores (art. 514 del Código de Justicia Militar); la responsabilidad de los subalternos, que el texto de esa norma desplaza, se ve especialmente reducida por las circunstancias de hecho derivadas de la acción psicológica antes destacada, que bien pudo haberlos inducido, en muchos casos, a error sobre la significación moral y jurídica de sus actos dentro del esquema coercitivo a que estaban sometidos.

Que además de los atentados derivados del cumplimiento de las órdenes recibidas, es también un hecho de
conocimiento público que en el curso de las operaciones desarrolladas por el personal militar y de las fuerzas de seguridad se cometieron atentados contra la propiedad de las víctimas, contra su dignidad y libertad sexual y contra el derecho de los padres de mantener consigo a sus hijos menores
.
Que en esos casos como en cualesquiera otros en los cuales se haya incurrido en excesos por parte de los
ejecutores de las ordenes de operaciones, o en que éstas fueran de atrocidad manifiesta, la responsabilidad de esos ejecutores no excluye la que corresponde a los responsables del plan operativo. La puesta en práctica de un plan operativo que, por sus propias características genera la grave probabilidad de que se cometan excesos, la que se vio confirmada por los hechos, genera para los responsables de haber creado la situación de peligro, esto es, los que aprobaron y supervisaron el plan operativo, el deber de evitar que ese peligro se materialice en daño.

Que, por otra parte, se ha señalado también la existencia de casos en los cuales se ejerció con desviación de poder, la facultad de detención emergente del art. 23 de la Constitución Nacional, y consecuentemente se menoscabó de modo ilegal la libertad personal.

Que la existencia de textos normativos públicos o secretos, destinados a amparar procedimientos reñidos con principios é ticos básicos, no puede brindar justificación a éstos, pues son insanablemente nulas las normas de facto cuya eventual validez precaria queda cancelada abinitio por la iniquidad de su contenido.
Que la restauración de la vida democrática debe atender, como una de sus primeras medidas, a la reafirmación de un valor é tico fundamental: afianzar la justicia. Con este fin, corresponde procurar que sea promovida la acción penal contra los responsables de aprobar y supervisar operaciones cuya ejecución necesariamente había deresultar violatoria de bienes fundamentales de la persona humana tutelados por el derecho criminal.

Que con la actuación que se preconiza se apunta, simultáneamente, al objetivo de consolidar la paz interior.
Que esa persecución debe promoverse por lo menos, en orden a los delitos de homicidio, privación ilegal de la libertad, y aplicación de tormento a detenidos; todo ello, sin perjuicio de los demás delitos que se pongan de manifiesto en el curso de la investigación, y en los que las personas a quienes se refiere este decreto hayan intervenido directamente, o como autores mediatos o instigadores.

Que para el enjuiciamiento de esos delitos es aconsejable adoptar el procedimiento de juicio sumario en tiempo de paz, concebido para aquellos casos en que sea necesaria la represión inmediata de un delito para mantener la moral, la disciplina y el espíritu militar de las Fuerzas Armadas (art. 502 del Código de Justicia Militar). Esos valores se han visto afectados de modo absoluto con la adopción, por los mandos superiores orgánicos de esas fuerzas, de un procedimiento operativo reñido con los principios elementales del respeto por la persona humana.

Que, de acuerdo con lo establecido en el art. 122, inc. 1 del Código de Justicia Militar, corresponde intervenir en el juzgamiento del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas.
Que corresponde respetar la competencia de ese tribunal en atención a la prohibición del art. 18 de la Constitución Nacional de sacar al imputado del juez designado por la ley con antelación al hecho; sin embargo dado que el ser juzgado penalmente en última instancia por un tribunal de índole administrativa constituye tanto un privilegio como una desprotección para el procesado, ambos vedados por la Constitución, se prevé enviar inmediatamente al Congreso un proyecto de ley agregando al procedimiento militar un recurso de apelación amplio ante la justicia civil.

Que la persecuci n penal de los derechos a que se refiere este decreto interesa a todos y cada uno de los
habitantes, en particular a las víctimas, los que podrá n, en uso de sus derechos, realizar aportes informativos dirigidos al esclarecimiento de esos delitos y al acopio probatorio contra sus autores.

Que con la finalidad de atender a estos requerimientos es necesario practicar los ajustes presupuestarios
destinados a permitir que el Presidente del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas cuente con el equipamiento de personal y elementos que hubiere menester.

Por ello, el Presidente de la Nación Argentina decreta:

Art. 1
Sométase a juicio sumario ante el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas a los integrantes de la Junta Militar que usurpó el gobierno de la Nació n el 24 de marzo de 1976 y a los integrantes de las dos juntas militares subsiguientes, Teniente General Jorge R. Videla, Brigadier General Orlando R. Agosti, Almirante Emilio A. Massera, Teniente General Roberto E. Viola, Brigadier General Omar D. R. Graffigna, Almirante Armando J. Lambruschini, Teniente General Leopoldo F. Galtieri, Brigadier General Basilio Lami Dozo y Almirante Jorge I. Anaya.

Art. 2
Ese enjuiciamiento se referirá a los delitos de homicidio, privación ilegal de la libertad y aplicación de tormentos a los detenidos, sin perjuicio de los demás de que resulten autores inmediatos o mediatos, instigadores o cómplices los oficiales superiores mencionados en el art. 1.

Art. 3
La sentencia del tribunal militar será apelable ante la Cámara Federal en los té rminos de las modificaciones al Có digo de Justicia Militar una vez sancionadas por el H. Congreso de la Nació n el proyecto remitido en el día de la fecha.

Art. 4
Practíquense los ajustes presupuestarios necesarios para el cumplimiento del presente decreto, y la dotación de equipamiento y personal transitorios que requiere el señ or Presidente del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas.

Art. 5
Comuniquese, etc.
Raul R. Alfonsin.
Antonio A. Troccoli. - Raul Borras. - Carlos Alconada Aram-buru. - Dante Caputo. - Roque Carranza. - Antonio
Mucci. - Bernardo Grinspun. - Aldo Neri.

martes, 8 de marzo de 2011

Día de la Mujer: la violencia contra ellas registra cifras récord.

Aunque la agresión con fuego no es la modalidad más frecuente, en lo que va del año hubo tantos casos como en todo 2010. ¿Aumentó el maltrato o se está perdiendo el miedo a denunciar?
REVISTA VIVA. La quemé porque era mía. (Foto de Hernán Rojas)
Mientras escribimos estas líneas, otra mujer moría en un hospital del Gran Buenos Aires, luego de que su pareja la convirtiera en una pira, una modalidad criminal cada vez más frecuente desde que el ex baterista de Callejeros, Eduardo Vázquez, fuera acusado de incinerara a su esposa, Wanda Taddei, hace poco más de un año. Uno no quiere ni imaginar los gritos o el dolor de esas escenas que parecerían hundir al hombre en el punto más bajo de la civilización y asemejarlo a la bestia. Pero el asesinato de mujeres en el ámbito de la intimidad del hogar es, en cualquiera de sus formas (desde la incineración a los balazos, los golpes o puñaladas), la expresión extrema de una conducta social bastante instalada en nuestra cultura y que deviene del machismo.
Este sistema de valores está tan arraigado que hasta hace no mucho hablábamos de dramas pasionales en vez de violencia de género. Incluso se intentaba encontrar una justificación –para explicar lo que sucedía– en los celos, la ira, el exabrupto. Todas ellas emociones humanas. “Se le fue la mano”, dirían algunos, como poniendo un manto de piedad al espanto. A punto de conmemorar otro Día Internacional de la Mujer, es oportuno ver qué está pasando en nuestro país con el machismo, que se torna aberrante cuando deriva en sangre. A pesar de que las mujeres ocupan los lugares de decisión más importantes en el Estado y en la sociedad –no sólo tenemos una Presidenta: también hay ministras en la Corte Suprema de Justicia, en el gabinete nacional, mujeres en ambas cámaras del Congreso, en las Fuerzas de Seguridad y Armadas, así como en sitios clave en numerosas empresas–, aún no se ha borrado de la gran narrativa social el discurso de dominio de los varones por sobre las mujeres. Se nota en los programas de tevé en los que las mujeres son presentadas como objetos sexuales hasta en la calle, donde muchos se sienten con el derecho absoluto a editorializar sobre los cuerpos femeninos y, en ocasiones, humillarlos de la manera que se les antoja.
Pero ¿cómo llega un hombre a prenderle fuego a una mujer? Es muy difícil saberlo. Pero ése es el último capítulo de estas historias. Seguramente antes de concretar el horror ese hombre estuvo dando indicadores que lo convertían en un potencial asesino. Generalmente, las víctimas son las últimas en detectar su peligrosidad porque él ya ha venido naturalizando su violencia: primero a través de pequeños actos como celos, controles, y luego con el maltrato psicológico para finalmente pasar al físico. “Todo comienza muy sutilmente, con celos, control, aislamiento. La mujer se va enredando en el discurso del hombre, siente miedo, culpa, responsabilidad, espera que él cambie y, mientras tanto, sigue cediendo a sus requerimientos”, cuenta Ada Rico, de la asociación civil La Casa del Encuentro, donde todo el tiempo llegan mujeres que han sido atacadas por sus parejas o que tienen un familiar que no sabe cómo detener al agresor y convencer a su víctima de que lo deje.
 
La Casa del Encuentro comenzó hace ya tres años a sacar pacientemente la cuenta de las víctimas, aunque sea de modo informal. Es que la base de sus registros son los diarios y las agencias noticiosas que nunca alcanzan a abarcar todo el universo de casos. Según estos cálculos, en 2008 hubo 208 muertes de mujeres por violencia de género; un año más tarde fueron 231 y en 2010, 260.
“Nos encontramos con una mujer cuya autoestima está destruida, paralizada por el miedo y sola”, dice Rico. Miren si no el caso de Fátima Guadalupe Catán. Murió a los 24 años en su casa de Villa Fiorito, cinco días después de lo que habría sucedido el 18 de agosto de 2010: que su pareja, Martín Gustavo Santillán, de 31, la prendiera fuego. Su madre, Elsa Gerez, contó que él no la dejaba salir por celos. Hasta la habría hecho renunciar a su trabajo. Su presunto asesino está libre. A Verónica Medina, de 24, la quemó su pareja, Fernando Daniel Rodríguez, de 32, el 28 de enero delante de sus hijos. Antes de meterla en la bañadera para prenderla fuego, la había tenido encerrada diez días. Para vigilarla, ni él iba a trabajar, dijo la madre de la víctima, Carla Matosa. Estas dos chicas murieron después de la larga agonía de Wanda Taddei. Aunque este tipo de muertes no es nuevo en Argentina lo alarmante es que hayan comenzado a incrementarse después de que su historia saliera a la luz. En 2010 hubo once casos, la misma cantidad que en lo que va de 2011.
Civilización y machismo
“Las mujeres tenemos una desventaja porque es un colectivo social que ha sido sometido durante milenios”, señala la psicóloga Irene Meler, que dirige el foro de psicoanálisis y género de la Asociación Argentina de Psicología. “El machismo ha coincidido con la civilización. Es muy difícil que sea erradicado con tanta rapidez. El proceso en las democracias contemporáneas ha empezado después de las grandes guerras. Desde esa perspectiva, se ha avanzado muchísimo. No es posible revertir un proceso que lleva milenios en unas cuantas décadas”, agrega.

Sin embargo, dice Meler, en lo cotidiano “existen tanto actitudes de dependencia de las mujeres como de dominación masculina que son vistas como naturales. Y este dominio puede virar hacia el odio”. Odio que, cuando se transforma en heridas lacerantes o en carne y piel chamuscadas, ya no puede ser considerado como un acto privado ocurrido en el sacrosanto hogar, sino como algo que afecta a la sociedad toda.

La violencia de género, según Meler, se define como “ataques violentos de varones perpetrados contra las mujeres por el hecho de ser mujeres”. En la Argentina no hay cifras fidedignas sobre estos casos. Recién en las últimas dos décadas este debate ha penetrado en la sociedad civil, el sistema legal y el Estado, entre otras cosas, gracias a la insistencia de las organizaciones feministas.

La socióloga Adriana Causa, investigadora del Instituto Gino Germani de la UBA, nos recuerda que recién en 1993 las Naciones Unidas acuñaron el término “violencia contra la mujer” y que fue en la asamblea de Belém do Pará, en Brasil. En 2009, aquí se sancionó la ley de Protección Integral para la Mujer, una medida muy avanzada cuyo objetivo es “prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres”. Y no sólo la violencia física, sino también la psicológica, la sexual, la económica y la patrimonial. El Poder Ejecutivo tardó un año en reglamentar la norma, pero aún así no ha podido empezar a ser implementada porque no cuenta con un presupuesto mínimo, según sostiene la diputada nacional Cecilia Merchán.

“Lo que necesitamos es un registro único de violencia en el que consten las denuncias a la policía, a las salitas de salud, que sean registros únicos para saber qué casos hay. La ley de 2009 habilita este registro”, señala la legisladora. Pero, en año electoral, pareciera que no hay plata para estos fines.

Lo ves o no lo ves

La Oficina de Violencia Doméstica que depende de la Suprema Corte de Justicia también registró un número ascendente de denuncias. Sólo en enero de 2011, se produjeron 657. Dos años antes, la cifra había sido de 375. ¿Qué está pasando? ¿Hay más violencia o está más a la vista? No podemos tener una respuesta a ese interrogante. Las fuentes consultadas coinciden en que las historias de violencia de género, terminen como terminen, están unidas por un denominador común: el varón que trata a la mujer como si fuera una cosa. De esto nos habla Fernanda Túñez, de La Casa del Encuentro. La organización queda en un viejo PH de la Avenida Rivadavia. Al final de unas escaleras muy altas, un retrato enorme de Marlene Dietrich, la fabulosa actriz alemana del período de entreguerras, vestida con smoking sorprende por su tamaño. “La violencia de género tiene sus orígenes en una cuestión social y cultural, que es la concepción de la mujer como objeto de pertenencia. Se coloca a la mujer del lado de la sumisión y al varón del lado del poder. La cultura machista viene con la educación y nos atraviesa a hombres y mujeres por igual”, señala Túñez.

Coincide con este análisis la socióloga Causa. “La familia es uno de los lugares donde se institucionaliza la violencia de género. Se dice: ‘él la mató porque era suya’. En la medida que en que sos un objeto, no hay respeto ni derecho asociado a la mujer. No es un par, es una propiedad.”

“Te voy a quemar”

¿Volver a contar esta historia es seguir alimentando la imaginación de las bestias? Lo discutimos aquí, en esta misma Redacción, pero llegamos a la conclusión de que es mejor que las mujeres en situación de riesgo estén alertas e informadas y pidan protección a la Justicia, de ser necesario.

En la Oficina de Violencia Doméstica, Amalia Monferrer, su secretaria letrada, confirma que aumentaron las amenazas de asesinato por fuego. “Hay muchas más que se refieren a ‘te voy a quemar’ o ‘te voy a tirar en el hall y prender fuego’ o ‘vas a terminar como la de Callejeros’”, dice, mientras recorre el archivo de su propia memoria. Mientras hablamos en su despacho del segundo piso de la oficina de Lavalle 1250, en la planta baja una señora se acerca a denunciar un episodio de violencia con un recorte de diario en la mano.
 
El titular dice "Otra mujer quemada". Aunque todavía hay más mujeres apuñaladas o baleadas que incineradas, ¿por qué este tipo de modalidad criminal se incrementa? Con tono seguro, Túñez dice: “Yo estoy convencida de que en el imaginario colectivo quedó la sensación de que Vázquez (el ex baterista de Callejeros) iba a quedar libre e impune. Este fue un caso emblemático. Y si siguió adelante fue porque el padre de Wanda tuvo plata para las pericias. La madre de Fátima Catán no tiene para pagarse el colectivo”.

Por su lado, Cecilia Merchán dice que es preocupante que haya pasado un año y que Vázquez, que es un personaje público, no tenga condena. “La idea del incineramiento no es nueva. No deja huellas de la agresión y, en el caso de que la mujer no muera, queda con enormes cicatrices en su cuerpo”, señala. Vivir es como un castigo doble. Tan borrada está la identidad y la autoestima de la mujer que ha sido quemada, que algunas que han sobrevivido no han querido declarar en contra de sus agresores. Muchas veces, los jueces ordenan esperar el testimonio de la víctima antes de hacer las pericias que confronten la versión del victimario con los hechos. Entonces, cuenta Túñez, tienen tiempo para deshacerse de pruebas importantes de la escena del delito.

Merchán es autora de uno de los tres proyectos que están en danza en el Congreso nacional para incorporar al Código Penal la figura de femicidio. ¿Qué es? Un homicidio que tiene como base la violencia de género. ¿Por qué hace falta especificarlo en el Código Penal? Porque hoy un homicidio puede quedar atenuado por emoción violenta, aún en casos espantosos como el de Wanda Taddei. “Y no puede quedar atenuado porque casi nunca estos casos se producen por emoción violenta, porque la mayoría de las mujeres ha venido haciendo las denuncias. Violentar a las mujeres tiene que ser un agravante. Por eso pedimos la máxima pena: 25 años”, explica la legisladora.

Además, si no hay vínculo legal entre el atacante y la atacada, es decir que no están formalmente unidos en matrimonio, no hay agravante. ¿Tan vetusta es nuestra ley? ¿A qué clase de sociedad se refiere? Habrá que ver qué suerte corre un proyecto como éste, en un año tan político, aunque la diputada asegura que hay mucho apoyo de todos los bloques parlamentarios.
 
“La violencia de género debe tomarse desde una perspectiva política y no policial. La violencia machista tiene que estar leída desde otro lugar”, agrega Merchán.

Los rostros del dolor
Con sólo sentarse un rato en las oficinas de Lavalle 1250 se puede ver el rostro de la violencia de género: un desfile de mujeres desfiguradas por los golpes. Hoy una chica aparece también con un yeso en el pie derecho. La han partido y aún así, sonríe agradecida después de haber sido  escuchada.

La Corte, y en particular su vicepresidenta, Elena Highton de Nolasco, impulsó la creación de esta oficina (que funciona las 24 horas del día, todos los días del año pero no recibe denuncias telefónicas), porque le abrió una gran ventana a las víctimas para que las escuchen, las contengan y, también, para que denuncien a sus victimarios. Aquí las reciben con médicos, abogados, psicólogos, asistentes sociales. Una orden de no acercamiento (para el agresor), que antes demoraba entre tres y cuatro meses en expedirse, ahora puede llegar a salir en un tiempo récord de 20 minutos.

“Cuando la persona termina de declarar ya tiene el acta y un informe de riesgo hecho”, cuenta Monferrán, lo que les facilita enormemente la tarea a los jueces que reciben el “paquete” ordenado del caso, facilitándoles su intervención y actuación.
 
Aunque esta dependencia atiende sólo casos ocurridos en Capital Federal (las otras tres oficinas están en Salta, Tucumán y Santiago del Estero y por ahora no hay ninguna en la provincia de Buenos Aires), la Corte parece haber mandado con su apertura varios mensajes hacia el interior del sistema judicial mismo: por ejemplo, que los crímenes cometidos puertas adentro no son privados sino públicos.

Además antes, cuando se trataba de violencia familiar, se escuchaba: “Arréglense entre ustedes”, pero ahora el hogar ya no es lugar de impunidad. Como generalmente no hay testigos en casos de violencia doméstica, los jueces consideraban que era la palabra de uno contra la del otro y  archivaban las causas sin mayor investigación. Ahora, el testimonio de la mujer está siendo considerado como un elemento de prueba por los jueces penales. En el pasado, para los magistrados la violencia doméstica pertenecía al fuero civil. Desde la apertura de esta oficina, esto ha cambiado también.
 
Pero el sistema judicial es también un paquidermo pesado, y sobre un universo de casi 13 mil denuncias registradas desde septiembre de 2008, apenas hubo 42 procesamientos y un 0,2 por ciento de condenas. Aunque estos números son desproporcionados, Monferrán señala que hay avances, lentos pero seguros. Entre otras cosas, porque los fallos que están saliendo tienen mejores fundamentos, sentando una doctrina a favor de las víctimas. Aún, sin embargo, queda un largo camino por recorrer. “Tuvimos el año pasado 260 femicidios en la Argentina, que por supuesto es una cifra espeluznante. Cuando hablamos de seguridad hablamos de robos, en domicilios o  callejeros, de una cantidad de situaciones, y nunca jamás es que la inseguridad principal de las mujeres es la violencia de género. Es el machismo”, nos dice Merchán. Para pensarlo.
 
Dónde pedir ayuda
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Oficina de Violencia Doméstica de la CSJN (no se atienden consultas telefónicas): Lavalle 1250
Dirección General de la Mujer: 0800-666- 8537
Casa del Encuentro: Rivadavia 3917, 4982-2550. Emergencias: 15-5938-4357.

Fuente: Diario Clarín - Revista VIVA